Friday, December 18, 2009

Desayuno con Barbara

De izquierda a derecha: Nicolina, Barbara (cargando a Fabrizio), yo, Claudia y Margarita.
Left to right: Nicolina, Barbara (carrying Fabrizio), me, Claudia & Margarita.


Mi amiga Barbara debe estarla pasando de lo mejor ahorita en Trieste, Italia. Antes de irse organizó un desayuno en su apartamento. Las invitadas, Claudia, Margarita, Nicolina y yo pudimos disfrutar el deliciosisimo cafe junto con un delicioso pastel de manzana, horneado por nuestra querida anfitriona. Debo decir que esta invitacion es de las que resisten en contra de viento y marea, ya que a pesar de la escacez de agua y ciertos productos (por no decir todos los basicos) Barbara logró hacer el pastel y hacernos pasar un rato espléndido.

My friend Barbara must be having a wonderful time at his home town Trieste, Italy. Before her trip she invited for breakfast. Our little group of friends, Claudia, Margarita, Nicolina & me enjoyed her wonderful coffee and apple cake. I must say that this was a heroic invitation, inspite of the lack of water and some basic products (from the market) she can pull it together, and gave us a lovely brakfast and a special time.

Show de Camila

One Special Cookie

El show navideño de Camila!
Camila´s Christmas Show!

(Si no la reconocen, Camila es la del pelo corto junto a la niña de la camisita gris y moño de colores.
Camila is the one with short hair next to the girl in the grey shirt and colorful bow)


Paola hablando con Camila antes del show.
De izquierda a derecha: de dos colitas Claudia Sofia, Paola, Camila y Marena.
Paola talking to Camila before the show.
Left to right: the one with two pony tails Claudia Sofia, Paola, Camila & Marena.


Almost there.
Casi.



Cantando su "One special Cookie".
Singing!


Descansando mientras el otro salon hacia su parte del acto, arriba en la tarima.
Resting while the other classroom was performing.


Subiendo a recibir su regalo de Santa.
Going up to get her present from Santa.



Lista con su regalito.
Charged with present.


Despues del show hubo una pequeña reunioncita con los padres de familia,
los niños pudieron compartir y jugar un rato.
The after-show get together activity, kids got to play for a while.



Dianita y Camila dandose un abrazo de Feliz Navidad.
A Merry Christmas hug between Diana & Camila.


Claudia Sofia y Camila en el parque.


¡La familia feliz!
The happy family!


El 15 de diciembre fue el turno de Camila. A las 10:30 a.m. fue la cita para ir a ver a nuestras galletas de gengibre cantar. Fue un show bien tierno, un musical acerca del cuento de la galleta de gengibre "One special cookie".

On December 15th was Camila´s turn for her show. They had a very special and cute show about "One special cookie" (Ginger man cookie)

Christmas show



El pasado 10 de diciembre toco el show navideño de los niños de primaria. Sebastian cantó unos Christmas Carols super lindos. Entre su repertorio estaban "All I want for Christmas is my two front teeth", "I´m getting nottin for Christmas" y otras canciones referente a la Navidad pero bien divertidas. Al final llegó Santa y repartió unos regalitos. Los niños estaban emocionados, y el ejército de papás y mamás armados con sus respectivas cámaras de fotos y filmadoras estaba ya formado cerrando filas. Lo disfrutamos mucho. ¡Estuvo fantástico! Desgraciadamente fue en la noche y las fotos salieron oscuras.

December 10th Sebastian had his Christmas show. He sang a repertory of Chrismtas Carols, among them "All I want for Christmas is my two front teeth", "I´m getting nottin for Christmas" and a lot more of funny Christmas songs. At the end Santa gave some gifts to the well behave kids (all of them!) We were all ready with our cameras. We enjoyed it a lot, it was fantastic! Unfortunately it was night, so the pictures are a little dark.


Tuesday, December 8, 2009

Christmas cookies








En estos dias hemos estado ocupados con actividades navideñas, entre ellas hacer galletas. Lástima que no tomé fotos cuando estábamos amasando, ni cuando los niños estaban conmigo. Pero aqui estan algunas fotos del proceso y decoración!

These days have been very busy, all christmas activities! an important part is the cookie making. I forgot to take pictures of the kids when we started, but here are some pictures from the "make of" Cheers! Yummie.


La Purisima venezolana





El 5 de diciembre celebramos una Purisima pequeña, con amigos aqui en la casa. Como no teníamos la estatua de la virgen de la concepcion, Claudia me prestó una virgencita que tenía, bien bonita y asi hicimos el altar. Hicimos ayote en miel, a falta de gofio repartimos turrón y en vez de nacatamales, hallacas (casi lo mismo) Rezamos, cantamo y luego cenamos rico. Estuvo bonito y los amigos conocieron la fiesta de la Purisima!

















Sunday, May 3, 2009

Primero de Mayo

Luego del Día Internacional los proyectos me han tenido ocupada. Nada tan grande como la actividad del colegio. Entre diseñar tarjetitas de cumpleaños, reuniones en el colegio, giras al Centro (donde descubrí pequeños tesoros) y regreso a mis Pilates.

Pues ya puse a la orden mis servicios para diseñar tarjetitas. Mi primera clienta quedó bastante satisfecha, yo también, y, más importante, la cumpleañera. El problema es a la hora de cobrar. Mmmm ¿cuánto puedo cobrar para que valga la pena? siempre termino con la sensación que por el trabajo que hago no obtengo la suficiente remuneración. Al hacer un segundo reconocimiento me doy cuenta que con sólo sentirme productiva me pago solita. Monetarimente hablando, supongo que llegará el momento que me vuelva más mercachife y cobre sin piedad.

Aquí meto un medio paréntesis, que tiene que ver con mi actividad de diseño. El 12 de mayo Soren y yo cumplimos años de casados. Soren obtuvo su regalo adelantado: un blackberry "no me acuerdo qué" modelo (¿será Bold? seguro la Vida podría ayudarme con esto), sólo se que es el ultimito, el cual incluso no lo tienen en las tiendas, sólo para clientes referidos. Y como a nosotros nos refirió el Gerent General de Movistar, pues lo pudimos comprar.
Yo recibiré una impresora láser a colores. Se me hace agua la boca con solo imaginarla juntito a mi compu. Así mi trabajo va a ser más rápido, sin tener que pelear con el bendito tráfico, y, creo yo, las ganancias van a ser mejores. Al menos para poder pagarle a la muchacha de servicio que se ocupe de las labores que no hago, por estar trabajando...

A propósito del teléfono de Soren, su blackberry, a veces me pregunto si era el regalo ideal para nuestro aniversario de bodas (¿de barro?) la atención es tooooooda para el tal "cranberry" ese.

En el colegio, pasando a otro tema, hemos estado tratando de introducir otra proveedora de almuerzos. Explico: los niños de kinder hasta secundaria almuerzan en el colegio, así que tenemos dos opciones: o mandamos el almuerzo empacado, o lo compramos a María Elena Reigosa, que nos entrega, cada vez, hojas de menús con los precios para que ella los lleve todos los días a los estudiantes.

Claro, genial sería que los niños llevaran siempre su almuerzo, pero los pequeños no tienen acceso a microondas, así que no creo sea la mejor opción comerse el almuerzo helado. O que coman sanguchitos todos los días.

El 50% de los estudiantes no contratan sus servicios, y los que comen su comida dicen que están aburridos de lo mismo, siempre. Me parece que su comida es buena, variada, nutritiva y aseada. Sebastián nunca se ha quejado. Pero la sana competencia nunca daña a nadie.

Así que fui a una de las reuniones quincenales con el director (Director´s Coffee, le llaman) e hicimos la propuesta. Menos mal que no la rechazó, más bien se mostró receptivo. Y yo he visto rechazar propuestas de muchas madres sin el menor miramiento, así que estoy positiva. Todo sea en beneficio del tal Sebastián.

Hace como tres semanas hice una excursión por el Centro, con mi amiga Ester (holandesa), ella cose, y hace unas cosas lindísimas, sobre todo para niñas y niños. Desde bolsitos, cintillos para el pelo, sombras de lámparas, delantales, forros para albumes, bueno, de todo, y a cual más primoroso uno del otro. Ella tiene buen ojo para combinar telas y para escogerlas también. De manera que una mañana, después de dejar los niños en el colegio nos enrumbamos al Centro.

Dejamos el carro parqueado en uno de los tantos estacionamientos, que ya, a esa hora, estaban llenos. Menos mal conseguimos puesto, para poder caminar con tranquilidad. El Centro está organizado como León, muchas calles de un sólo sentido, que para las que no conocemos, resulta imposible de transitar. Bueno, caminamos hacia la tienda de telas, un edificio de tres pisos, enorme, lleno de todo tipo de telas, justo frente a la Plaza (al lado de la Catedral y de la oficina de correos), en nuestro camino se nos atravesó una de esas tiendas de chinos, Mango Bajito se llama, donde venden de todo, todo, todo, todo y en realidad que los precios bajitos. Es una de esas tiendas donde todo querés, porque estás segura que a todo le encontrás utilidad.

Después de adquirir 18 bolívares en 6 bolsitas para cosméticos, un espejito de madera, rosado, para la Camila, dos gorritos blancos como de judíos y una camiseta para Sebastián, seguimos la ruta hacia Gama, la tienda de textiles.

Entre algodón, organzas, lonas impermeables e imitaciones de cuero, encontré las telas que necesitaba para forrar las sillas del comedor. Dejé otros amores esperando para otra pasadita, que, espero yo, será prontito. Luego nos fuimos a la tiendita de telas de una portuguesa. Ester, aunque holandesa, habla mejor portugués que español, ya que vivió 7 años en Brazil, antes de venirse a Venezuela. Ella compró otras telitas que necesitaba para sus trabajitos maravilla.

Ah! al salir de Gama, y dirigirnos donde la portuguesa, nos encontramos con Mónica, otra mamá del colegio, brasileña, otra amante del Centro. La encontramos caminando rápido y agitada, mientras nos contaba que, pasando ella a dos calles de donde estábamos, un grupo de buhoneros estaba en plena guerra con la policía, tratando de desalojarlos, su "en sus marcas, listos, fuera" lo detonó, literlamente, el sonido de un balazo al aire. No son balas, si no perdigones, según me explicaron, para asustar a la gente.

Por si acaso nosotras iniciamos la retirada, y mientras hacíamos las filas interminables para salir del Centro, recibimos una llamada de Mónica alertándonos que nos fuéramos de allí porque todas las tiendas estaban cerrando las "santa marías" (las cortinas de hierro plegales en las entradas de las tiendas) mientras la poca gente que quedaba en las calles se refugiaba en las tiendas que aún no cerraban.

Espantadísimas llegamos al colegio, y lo contamos al que nos quisiera oír, recibiendo la misma respuesta, subiendo los hombros, la gente comentaba que eso pasaba todas las semanas en el centro. Sabrán que hasta ahí llegó nuestra emoción de heroínas en las calles, creyendo haber sobrevivido un episodio importantísimo en la historia venezolana, cuando era nomás una de las tantas cotidianeidades en este convulsionado país.

Este fin de semana largo nos fuimos de gira otra vez. Lástima que se nos olvidó la cámara, así que les debo las fotos. Nuestros amigos, Mark & Carrie, nos invitaron a ir a esta "Hacienda La Calceta" (http://www.posadalacalceta.com/index.html) a 60 kilómetros de Valencia, en el poblado de Bejuma. Hechas las reservaciones, empacados y todo, salimos el viernes a las 10:30 de la mañana rumbo a la Hacienda.

Del poblado hasta la Hacienda se sigue un camino de tierra, en buenas condiciones, donde disfrutamos la vista de fincas productoras de naranjas. Todos los naranjos con frutos, lindos. Sin embargo no encontramos un lugar que vendiera, toda la producción se lleva a la ciudad.

Llegamos a la Hacienda hacia el medio día, donde nos indicaron nuestras habitaciones, las número 5 y 6. La nuestra tenía mezzanine, donde los niños jugaban a estar en el ático, que era un barco o simplemente sentir lo diferente de subir a las camitas mediante una escalera.

Nos indicaron que el almuerzo estaría listo a las 2:00 p.m., así que dimos una vueltecita rápida para recorrer la propiedad, regresando sudados y cansados, listos para ducharnos, ya que el índice de humedad es altísimo.

A las 2:00 en puntito la campana del comedor repicaba, invitadora. Llegamos a la Casa Hacienda, donde está el restaurante, y en la terraza encontramos una mesa larga con una canasta de flores y un rotulito que decía: Sra. Gabriela Vargas. Ya en nuestros puestos estaban unos humeantes platos de crema de papas, riquísima. Al finalizar la sopa, los jóvenes camareros reemplazaron los platos vacíos por carnita, arroz, vegetales al vapor y maduro al horno. A la disposición teníamos jugos de frutas y agua. De postre nos terminaron de llenar con un flancito de queso. Terminamos llenos y satisfechos.

Descansamos el almuerzo, nos tomamos el respectivo cafecito y nos dirigimos a la piscina. Era más lago que piscina. Riquísima. Nuestros amigos llevaron cualquier cantidad de flotadores, así que los niños disfrutaron hasta que los mosquitos hicieron que iniciáramos la retirada. A bañarnos y esperar la cena, mientras platicábamos y tomábamos algo.

La campana nos anunció la cena, esta vez a las 8 de la noche, la cual fue recibida por aplausos, que venían desde todos los cuartos llenos de la posada. Cremita otra vez, de vegetales esta vez, pollito a la plancha, puré de papas o papas en cuadritos sofritas y vegetales nuevamente. Delicioso. Una vez más terminamos con un postrecito delicioso, el cual a duras penas probé, empujando toda la comida dentro de la barriga. Cafecito, plática y corredor frente a los cuartos.

A la mañana siguiente, después del desayuno delicioso, huevos revueltos con tomate, frijolitos, arepas, queso fresco y suero de leche, nos dispusimos a subir hacia la cascada. La subidita fue dura, increiblemente lo logramos hasta el final, arrullados por la constante queja de la Camila, reclamándonos el por qué no la podíamos cargar...

Valió la pena, la cascada, más bien un salto de agua, bellísima y refrescante, nos descalzamos y cruzamos hacia las piedras mientras los niños exploraban y chapoteaban pringándose las ropas. Todo el tiempo que estuvimos nos acompañó una mariposa azul, la cual recibió visita, al poco rato, otra mariposa azul brillante, preciosas las dos.

La llegada de otros visitantes, media hora despues, aproximadamente, marcó el momento para regresar. Camino abajo visitamos unas pocitas bien bonitas, los niños, una vez más, felices subiendo y bajando rocas.

Llegamos: a la piscina! ufff, delicioso. Un bañito y a esperar la siguiente comida. Una vez más quedamos como chanchito navideño. Luego del postre y el café nos dirigimos a la piscina otra vez.

Para esa (última) noche programaron fiesta, así que la cena fue en la terraza, las mesas grandotas sin nombres para que los huéspedes pudiéramos socializar. Así fue, super agradable. El cheff y su equipo habían dispuesto la parrilla, donde brindaban tiras de lomito asado, pollo y salchichas. Para acompañar había yuca, hallaquitas y guacamole. Pecando de repetitiva: la comida deliciosa.

Todo bien, hasta que Camila, sin querer rompió un vaso, y a llorar también. Una mezcla de todo, cansada, abrumada y apenada, hizo imposible poderla calmar. Ni con la ayuda del equipo de la posada, diciéndole que no pasaba nada, que no se afligiera. Pero la pobre estaba inconsolable, así que nos retiramos a nuestros aposentos. Luego de un rato la pobre me confesó que se afligió porque creía que la iban a regañar. Bueno, por suerte se durmió pronto y papá llegó al rescate con un plato bien dispuesto con un poco de todo lo que había para cenar. Cansada yo también, comí y me dormí con ella. Sebastián había llegado no hace mucho, y los tres nos acurrucamos a dormir.

La temperatura cambiaba dramáticamente, de manera que el domingo nos despertó lluvioso, refrescante. Recibimos la campana del desayuno, cumplimos la misión encomendada e intentamos reservar los caballos para un paseíto por la propiedad pero desgraciadamente el encargado de los cabalos estaba enfermito. Luego de la fiesta de la noche anterior, su pobre cuerpecito no dio más...

Decidimos dar una vuelta por el vivero de la posada y nos alistamos para regresar y enfrascarnos con la cruda realidad: Valencia. Cansados y satisfechos logramos vencer el tráfico que seguro vendría en horas más tardes, cuando las buenas gentes regresaran de sus vacaciones respectivas.

Ya recargadas las energías del cuerpo y el espíritu estamos esperando las 6 semanas que nos separan de nuestro viaje a Nicaragua. La nueva semana también, pero más el viaje.

Que el inicio de la semana los trate con cariño. Cambio.

Monday, April 20, 2009

Lunes otra vez


Ya pasó el Día Internacional.

El sábado 18 de abril (pongo las fechas ahora, viste papá?) nos levantamos tempranito, digo nos levantamos, Søren y yo. A terminar de empacar lo súper último, y a esperar a Ester, mi amiga, para irnos juntas al colegio. Llegamos a eso de las 7:45 a.m., ya habían como 5 mamás, incluyendo a las del Club de Madres, que son las organizadoras del evento.

La mesa y la decoración ya la teníamos lista desde el día anterior, menos mal, así que nos dedicamos a organizar los platos, cubiertos, servilletas, hornitos y cheferas. En realidad no se oye como mucho, pero sí estuvimos bien ocupadas. El stand en realidad me parece que nos quedó bonito, ordenadito. Forramos dos pantallas de madera con papel azul y rojo, en una pusimos un mapa de Europa, en gris, y en color los países que se representaban en la mesa (Dinamarca, Francia, Holanda, Rusia y Suiza), y en la otra pantalla las estrellitas amarillas de la Unión Europea. Guindamos también unas fotos que llevó la rusa.

Ya a las 9:30 estabámos listas, a esa hora llegó Søren con los niños. En este momento peiné y pinté a la Camila porque el desfile comenzaba a las 10:00 a.m. Quedó preciosa, con sus dos trencitas, sus collares de varios colores y su flor de avispa, roja, en la oreja. Sebastián andaba deportivo, con su short rojo y camiseta blanca con la bandera de Dinamarca.

Dicho y hecho. A las 10:00 a.m. (los gringos puntuales) comenzó el desfile. Reunieron a todos los niños junto a los salones de primer grado. Primero salieron los de último de bachillerato de la mano con los niñitos de Nursery, bien bonito, representando la generación que comienza y la que ya sale. Luego empezaron a salir por países, comenzando por Alemania.

Cada niño (s) debía ir con una maestra y el estandarte de su país. Es decir los países representaban las nacionalidades de todos los alumnos del colegio.

Sebastián desfiló con Christyne, que también representó a Dinamarca. Iban contentísimos y bien en su papel de edecanes. Al principio Christyne andaba estresada porque Sebastián no estaba en la formación y lo andaba buscando por todos lados, de tal manera que cuando ya estaban por salir él ya la estaba esperando y ella aún andaba dando vueltas. Menos mal que llegó a tiempo, antes que comenzara el desfile.

A Camila le tocó solita con la maestra, Carrie de 5to grado. Ella es amiga nuestra, así que la loca se sintió cómoda con ella, porque al ver tanta gente se siente medio abrumada de repente. Carrie le dijo que no se afligiera, que la gente le iba a aplaudir. Y así fue, pasaron entre aplausos y chifletas.

Terminaron en el campo de fútbol. Se formaron y cantaron una o dos canciones. Luego salieron los de 3er grado con una carpa, es un juego bien bonito. Dan vueltas, vueltas con ella, luego la suben, ellos se bajan y queda aire atrapado en ella, de manera que queda soplada. En la última vuelta metieron bolsas con chimbombas en forma de estrella, y cuando soltaron la carpa salieron volando las estrellas, representando todas las nacionalidades de los niños.

Luego fue el partido de fútbol. Søren jugó. Yo no los vi porque ya a esa hora teníamos que estar en el stand correspondiente vendiendo comida.

El partido fue entre papás y estudiantes del colegio. ¿Adivinan el score final? Søren dice que quedaron 12 a 1, a favor de los chavalos. Eric, el hijo de Niels, que jugó en el equipo de los jóvenes, dice que más bien fue 16 a 1, pero se los dejaron en 12. Poner un pie delante del otro, y así sucesivamente (lo que llaman caminar) fue toda una hazaña para Søren al día siguiente.

A partir del medio día vendimos más o menos. Teníamos mucha competencia. Las mesas más apetecidas eran las de México, imagínense el gentío comprando en ese stand, la comida riquísima pues, Italia, España, China y la parrilla de Argentina. Aún así creo que vendimos más o menos. Al menos vendí 15 platos de frikadelle y ensalada de papas, que eran a 10 cada uno, y unas 7 porciones de bolitas de chocolate, a 5 bolívares la porción. Saqué la inversión y gané un poquititito.

Esque en la misma mesa de nosotros, la de Suiza tenía una fuente de fondue de chocolate, así que imagínense, competencia desleal dentre de la misma casa. Esa vendió todito, tenía pinchos de marshmellow y de frutas para la fuente de chocolate, vendió y vendió y vendió hasta que se le acabó el chocolate.

La rusa llevó borsch, la sopa de remolacha, y blinis, que son crepas con una salsa de zanahoria rallada con mayonesa o la sirve sólo con azúcar. Ester, la holandesa, hizo galletitas y tenía quesos y salchichas. Y la de Francia tenía de tooooodo, no cocinó nada, todo lo mandó a hacer, mini quiches, ensaladitas, etc, al final se le quedó como la mitad de lo que trajo.

Pero la pasamos bien. A las 3:00 de la tarde ya recogimos, a las 3:30 ya estábamos saliendo. Los que mejor la pasaron fueron los niños, jugando todo el día sin que la mamá les dijera que hacer.

Ayer fue un día suave, nos levantamos con calma, y fuimos al cine a la tanda de las 4:00 p.m., por supuesto a ver una película de niños: Monstruos vs. Aliens. Simpática. Las entradas las reservamos con anticipación, así uno no tiene que hacer el filón para comprarlas como mucha gente. Pero para las chucherías sí hay que hacer fila. Así que entré yo con los niños a la sala mientras Søren compraba las palomitas, cuando al fin llegó a la sala iba con las manos vacías. Resultó que no andaba dinero y no aceptan tarjeta. Bueno, me salí yo, y se me ocurrió comprar una entrada para la sala Premium, los cuales tienen su propio barcito para comprar las chucherías, servicio exclusivo de la sala Premium. La inversión valió la pena, porque no había nadie, pude comprar lo que quise y las palomitas son gratis. Claro que me veían toda rara, yo solita con tanta comida, pero como no tengo que dar explicaciones, me fui feliz con mis provisiones y un ticket para la tanda de las 6:45 p.m en la sala Premium.

De regreso a la casa, la Valencia lluviosa, así que no fue difícil entrar en el ambiente relajado. A comer y dormir para enfrentar el lunes una vez más. Como dice Mafalda, a la hora de levantarse de la cama "Cuesta juntar ánimos para bajarse al mundo"

Ahora me retiro, a bañarme y a esperar a mi ejecutiva (Ana, la muchacha de servicio) que me acaba de llamar, que todavía está en el centro, que estaba lloviendo por donde vive ella, que tuvo que esperar porque la guardería donde lleva a su niña estaba cerrada, pero que ya viene para acá.

Que su lunes comience y siga bonito mientras les dure.

Wednesday, April 15, 2009

Spring / Art Show

Hello otra vez,

Ya hoy es 16 de abril, exactatito en las 12 de la noche. Estoy pegada a una impresora de tinta que me tiene esclavizada. La razón es que el sábado 18 en el colegio de mis hijos habrá una "Día Internacional" y varias mamás estamos trabajando para esto. Alguien sugirió la idea de hacer una especie de pasaporte para todos los niñitos del colegio, así cuando pasaran por cada mesa representando algún país se les sellara la entrada a ese país en su pasaporte.

Buenísima la idea, verdad? así que aquí me tienen, a S.S.S. escribiendo al ritmo de las líneas de puntitos de esta bendita hp. Ellos mismos lo anuncian: "... ahora sí es personal" grrrrrrrr.

Ya más de un mes desde mi despunte bloggero. Mucho ha pasado, todos los días llenos de aventuras con Sebastián y Camila. Pasamos la Semana Santa, valenciana, tranquila. La playa impensable, así que nos dejamos invitar por los que quisieron vernos y pasamos entre parrillas, piscinas, juegos de dominó de doble 9 (bueno, cuando llegue lo que les espera, Noeles) zoológico, caballos, cuadraciclos, etc. De aburrimiento no padecimos. Sobre todo nos vimos con dos familias, de mexicanos, con los cuales hemos hecho bonita amistad. Laura y Edgard, y Claudia y Martín. Entre estas dos parejas cultivan 7 escuincles. Así que más los dos nuestros llegamos al novenario. Así pasamos días casi, casi de pensionistas, mientras los niños corrían y nadaban en la piscina, las señoras nos sentábamos a jugar "doble 9" entre risas, chismes, cafecitos y un tequila (que pasaba como remedio, ante las sonoras risas de mis mexicanas) y los señores a jugar dados. Fueron días lentos y bien ricos.


Zachary, Miss Dao, Ivan & Sebastian / Spring Show

En marzo tuvimos eventos colegiales, el "Spring Show" donde Sebastián cantó tres canciones beeeellas, dos de Louis Armstrong, y otra que se llama "Walking on Sunshine" que no se ni quien la canta ni que autor tiene. Mi niño bien nervioso, como siempre antes de comenzar alguna actividad que lo involucre a él, lo dejaron que nadara en su angustia al ser los últimos en cantar, luego de casi hora y media de coros, canciones, tambores, guitarras y hasta violines. Cuando al fin salieron en filita a formarse frente al público, a Sebastián se le miraba la cara de emoción mezclada con un poquito de cansancio, menos mal, de aburrido se le quitó el miedito. Al finalizar el concierto pasaron a la parte que mejor hacen: correr por todo el colegio con sus amigos, llegando cada 15 segundos para presentarme al amigo con que andaba, jaloneándolo por la manga de la camiseta.


Camila / Art Show

Sebastian / Art Show

Camila & Sebastian / Art Show

Disfrutamos también un Art Show, donde los niños presentaron alguno de los trabajos que han elaborado a lo largo del año. Que ellos disfrutan mucho hacer, y los entiendo, sobre todo conociendo a "Miss Lucy" la simpatiquísima, ojos azules alucinantes profesora de Arte que tienen. Sebastián presentó una muestra a lo Paul Klee, con cuadros de colores. Un paisaje del atardecer, los cuales logra bastante bien, y una calabaza de Halloween, me imagino que tenían que darle su toquecito agringado a la cosa.

Los días pasaron rápido para llegar a la Semana Santa, siempre entre ballet, fubolito, natación y guitarra. Mis pilates tuve que abandonarlos por un tiempo, pero me hacen falta y el martes de la semana que viene regreso. A ver que me dirá mi instructor cucuteño...

Les cuento que para este sábado, del Día Internacional, vamos a tener eventos bonitos. En la mañana, a las 10 hay un desfile, donde los niños van con trajes típicos del país al que representan. Camila va con su güipil medio improvisado, que lo hicimos entre mi amiga Nohemí y yo. Ella lo cosió con su maquinita nueva de coser, yo me incluyo porque le dije como hacerlo y porque la Camila es hija mía. Todo esto por no decir que el mérito lo tiene enteramente Nohemí, que lo logró confeccionar en dos días. Es blanco y lleva cintitas azules al borde de la falda y al borde del volado de la camisita. Creo que sí va bien niquita ella. Claro, lo que más ilusión le hace son los collares, chapas y sobre todo (muy importante) el ma-qui-lla-je que lucirá ese día.

El Sebastián irá de danés, con un uniforme dizque de fútbol danés. Adaptado también, con la bandera de Dinamarca impresa en el pecho, y en la espalda su nombre y número de jugador.

Su servilleta estará en una mesa con otras mamás representando algunos países europeos. Sabrán que somos los únicos centroaméricanos como a 5,000 kms a la redonda y nicas, sospecho yo, que en todo el territorio nacional. Así que ni modo, Søren reclama presencia idiosincrática y nos uniremos a otros representantes de países de por donde es él. Estaremos Dinamarca, Holanda, Francia, Suiza y Rusia. A las 11 de la mañana vamos a vender ciertos platillos que cocinaremos para vender. Dinamarca ofrecerá "frikadelle" (bolitas de carne de cerdo), ensalada de papas con crema y bolitas de chocolate. Según encuesta realizada a la familia Nielsen y a los Malec, esto es lo más representativo (y fácil de hacer) de Dinamarca.

Ya ven pues, ahora hasta hago comida para vender. ¿Qué sigue? para la próxima a lo mejor les cuento que estoy bordando en cruceta y tejiendo crochet (o como se diga).

Tengo la vaga idea que estoy como escribiendo dormida, así que los dejo. Voy a recuperar energía y sobre todo cordura!

Hasta pronto,

Gabyzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

Monday, March 9, 2009

Empiezo a escribir

Hola,

Hoy ya es 9 de marzo, se nos fueron los tres primeros meses del año ya. Queremos que estos meses pasen rápido para que junio llegue pronto y podamos irnos a Nicaragua. Todos los días hablamos de algo nuevo que podríamos hacer cuando estemos allá.

Ayer hablé con Jaime Pacheco, y parece que su pasaporte estará listo la próxima semana, necesita poner fecha del viaje a Nicaragua a más tardar a finales del mes, o si no pierde el boleto. Talvez se va con nosotros en junio, veremos como se organiza.

Medio con la excusa que ayer fue el Día Internacional de la Mujer nos fuimos a almorzar al restaurante de las loras, como le dicen los niños. Es el restaurante que está al aire libre y las loras andan caminando entre las mesas. A Sebastián y Camila les gusta mucho el lugar, por los columpios y toda el área que tiene para que anden corriendo. Estuvo todo bien rico, yo pedí el cordero, estofado, muy bueno. Pero nos pegó el viento. Estábamos con mucho frío. Los niños encontraron una estufita de piedra que tenían encendida en un rincón del restaurante y se sentaron frente a ella para calentarse entre carrera y carrera.

Comenzamos yendo con Cristina y luego se juntaron Anders, Nohemí, Andrés y un amigo suyo (Fernando) Debido al frío tuvimos que pedir un vinito tinto. Nos trajeron las botellas de las cavas que tenían, un Merlot, un Carmenere y un Cabernet, como no supimos cuál escoger decidimos abrir los tres así para la otra ya tener una opinión más informada.

Nos quedamos ya casi hasta la noche, cuando ya de plano el frío nos corrió. La Camila insistía que "ellos no tenían sueño", pero una vez aquí, ya empijamados en menos de 10 minutos quedaron tiesos.

El sábado anterior (7 de marzo) nos invitaron al mar la pelota de amigos mexicanos, Laura y Edgard Morán, y Claudia y Martín Karg. Con sus respectivos hijos: Edgard, Laura y Ana Sofía Morán, y Martín, María, Fernando y Claudia Sofía Karg. Así que más los dos nuestros era una pandillita simpática de niños, donde el mayor tiene 14 años.

Fuimos a la Playa La Rosa, como a una hora de Valencia, en la ciudad de Puerto Cabello. Es una medio base militar, así que a las 4 de la tarde es la hora de cierre, y con pitos te sacan del agua. Lo simpático de esta playa, es que a diferencia de los cayos (que los amo) esta playa tiene olas, casi como las nuestras, y a los niños de los amigos nuestros les gusta jugar con el agua, claro, no es aburrido como el agua calmadita en los cayos. Aparte tiene restaurantitos, donde nos comimos unos pescaditos fritos con tostones bien ricos. Y como estos mexicanos no viven sin su chile, ellos cargaban sus salsitas para ponerles "sazón" (como decían ellos) a la comida. No estaba tan picante, lo probé y estaba pasable.

Para pasar el día pues llevamos lo de siempre, papitas y chucherías, bebidas, agua y frutas. Yo llevé la sandía amada de la Camila, melón y piña en rodajas. Ellos llevaron (aparte de sus provisiones) un sazonador que se llama "Tajín", es un polvito, mezcla de acidito, saladito y un poquito de picante. Se lo echás a la piña y es delicioso. Me regalaron el vasito, porque ellos dicen que tienen cajas llenas de esto en sus casas. Ya me lo imagino con manguito verde o chupando naranja.

Lo bueno que te corran temprano de la playa es que llegás temprano a la casa. Así que nos quedamos en el apartamento, jugando, viendo películas y haciendo nada el resto de la noche. Rico.

Ese sábado recibí una llamada de Cristina, que estaba en San Cristóbal, pidiéndome si la podía buscar en el terminal de buses el domingo a las 8:30 de la madrugada. Así que fue un domingo mañanero. La fui a buscar, no sin antes perderme unas dos cuadras, y ya de regreso se nos ocurrió pasar por el puestecito de las empanadas. Así que las compramos, pasé buscando el periódico y nos venimos a desayunar. Ya Soren tenía listo el café, yo tenía gallo pinto hecho, cocinamos unos huevos enteros y nos sentamos.

Aquí, el plato típico se llama "Pabellón", que es carne mechada, frijoles, huevo y maduro frito con queso rallado. Toda esta maravilla también las meten dentro de las empanadas de maíz y las fríen. Suficiente desayuno. Al finalizar pues quedamos medio atontados. Ya cada quien en su casa, descansamos un rato. Nos pusimos a medio terminar las labores de la casa y a media tarde nos fuimos donde "las loras"

Ya hoy la prole anda en sus ocupaciones, colegio y trabajo. Ana, la muchacha que viene a limpiar, una colombiana, plácida y tranquila (como la vaca del cuento) ya está en sus labores también. Yo me apliqué con este Blog que espero seguir alimentando regularmente. Y ya pronto me voy a hacer mis "mandados" de la mañana.

Hasta otra entrega.